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Circulación y Drenaje

Calambres nocturnos en gemelos y pies

Causas y cómo prevenirlos

Cuenco con aceites esenciales botánicos y sales minerales para el masaje y relajación de pantorrillas

Un tirón doloroso en la pantorrilla o el pie en mitad de la noche arruina el descanso. Conoce las causas circulatorias y neuromusculares y cómo evitarlos.

Estás profundamente dormido y, de repente, un espasmo violento e incontrolable te despierta de golpe: el gemelo o los dedos del pie se contraen como una piedra dura y dolorosa que te obliga a saltar de la cama para apoyar la planta en el suelo frío. Los calambres nocturnos en las piernas son una molestia común que afecta a personas de todas las edades, especialmente a mujeres, personas activas o quienes pasan muchas horas de pie.

¿Por qué se producen los calambres mientras dormimos?

Un calambre es una contracción muscular involuntaria, sostenida y dolorosa. A diferencia de las contracturas que se desarrollan poco a poco, el calambre se dispara en una fracción de segundo debido a una tormenta neuromuscular local causada por varios factores combinados:

  • Insuficiencia circulatoria y retorno venoso lento: Durante la noche, al estar tumbados sin movimiento, la sangre desoxigenada y los desechos metabólicos (como el ácido láctico) se estancan en los músculos de las pantorrillas, irritando las terminaciones nerviosas.
  • Deshidratación y desequilibrio electrolítico: La falta de minerales esenciales para la relajación muscular —especialmente magnesio, potasio y calcio— impide que la fibra muscular pueda soltarse tras una contracción.
  • Sobrecarga y fatiga diurna no descargada: Caminar con calzado inadecuado o tacones, o realizar ejercicio intenso sin estirar después deja el músculo en un estado de hiperexcitabilidad latente.
  • Frialdad ambiental en los pies: La bajada de temperatura corporal nocturna provoca una vasoconstricción refleja en las extremidades.

Qué hacer en el momento exacto del calambre

  1. Estiramiento antagonista pasivo: Si el calambre es en el gemelo, agarra la punta de los dedos del pie con la mano y tira de ellos hacia la espinilla (flexión dorsal del pie) con la rodilla estirada.
  2. Apoyo y peso sobre el suelo: Ponte de pie apoyando el peso sobre el talón del pie afectado.
  3. Fricción manual cálida: Amasa suavemente el vientre del músculo con las dos manos para devolver el flujo de sangre caliente a la zona.

Prevención con quiromasaje circulatorio y relajante

El tratamiento preventivo en cabina es la forma más eficaz de espaciar y eliminar los calambres recurrentes:

  • Vaciado venoso y descompactación muscular de gemelos y sóleo: Eliminamos los puntos de estancamiento circulatorio antes de que generen toxemia muscular.
  • Masaje de la fascia plantar y articulaciones del tobillo: Flexibilizamos los tendones flexores de los dedos.
  • Aplicación de aceites vegetales ricos en magnesio y aceites esenciales venotónicos: Como ciprés, romero y lavanda.

Recuperar un descanso nocturno profundo y continuado, sin sobresaltos ni tirones en las piernas, es posible cuidando la circulación y el tono muscular de tus extremidades.

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Cristina Murciano
Sobre la Autora

Cristina Murciano

Terapeuta holística y masajista profesional con más de 20 años de experiencia. Especializada en Quiromasaje, Terapias Manuales y técnicas de masaje consciente para restaurar el equilibrio natural de cuerpo y mente en Monzón.

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Publicado el 2 de agosto de 2024
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